Doctor : Claudio Wainstein Gewolb
Departamento de : Cirugía Adultos
Especialidad : Cirugía Coloproctológica, Cirugía Digestiva, Cirugía General
Teléfono : 610 8000

Pregunta: Adiós a las hemorroides
Pregunta respondida en Septiembre de 2007
Más de la mitad de la población padece de enfermedad hemorroidal. Según el doctor Claudio Wainstein, coloproctólogo de CLC, hay cuidados que reducen al mínimo las molestias de las hemorroides. Los casos extremos se pueden operar con una técnica mínimamente invasiva que puede cambiarles la vida a quienes sufren este problema.

1.¿Qué son las hemorroides?
Son estructuras de tejido vascular llamadas plexos que ayudan a que el cierre del esfínter anal sea hermético. Hay de dos tipos: hemorroides internas que están en el interior del recto, cubiertas por mucosa y externas, localizadas en la zona perineal y recubiertas por piel.

2.¿Por qué se transforman en un problema?
A veces los plexos se dilatan y provocan molestias como dolor al sentarse o sangrado. Los factores que predisponen a esto son la genética, el estreñimiento, la diarrea, el embarazo, el abuso de sustancias irritantes, como condimentos o alcohol, y los ejercicios bruscos que provocan una fuerte presión intraabdominal, como las pesas.

3.¿Cuál es la diferencia entre las hemorroides externas y las internas?
Las hemorroides externas, al estar protegidas por piel, son más resistentes y es raro que sangren espontáneamente. Tienen la apariencia de una protuberancia. En cambio las hemorroides internas generalmente sangran y se clasifican en cuatro: las grado I pueden sangrar con el esfuerzo de la defecación; las grado II, además de sangrar, prolapsan o descienden desde la pared del recto, pero vuelven solas a su lugar; las grado III sólo retroceden con ayuda manual, y las grado IV prolapsan espontáneamente, incluso sin hacer esfuerzo. Por lo general, la enfermedad hemorroidal es mixta: interna y externa.

4.¿El dolor que producen es permanente?
Más que dolor provocan molestia constante. El dolor ocurre cuando se producen las crisis hemorroidales: cuadros de dolor agudo, inflamación y sangramiento.
Las hemorroides externas duelen cuando se forma un coágulo en el tejido dilatado que es inofensivo pero deja un exceso de piel. Las internas, cuando se inflaman, salen y se estrangulan, lo que puede causar muerte de tejidos e infecciones complicadas.

5. ¿Se pueden prevenir?
Sólo se puede evitar que avancen. Para eso se deben evitar alimentos irritantes como chocolate, café, alcohol y condimentos, y aumentar el consumo de líquidos y de frutas y verduras ricas en fibra para combatir el estreñimiento. Hay que evitar permanecer mucho tiempo sentado. Con estos cuidados pueden desaparecer las molestias de las hemorroides grado I y II. Si son grado III o IV se requiere cirugía.

6. ¿Por qué hay que operarlas?
Es un asunto subjetivo que tiene que ver con la percepción del dolor y las molestias de cada paciente. Sin embargo, en los grados III y IV las hemorroides se extirpan para evitar complicaciones derivadas de infecciones o hemorragias.

7. ¿En qué consiste la cirugía?
Las hemorroides externas se operan ambulatoriamente, al igual que las grado I y II, que se eliminan con una técnica de ligadura elástica. Para los grados III y IV, hace algunos años la cirugía consistía en extirpar las hemorroides, lo que era muy doloroso y requería de un largo período de recuperación.
Actualmente se practica un procedimiento que corrige el prolapso de las hemorroides con corchetes de titanio. La cirugía dura menos de una hora, requiere un solo día de hospitalización y la recuperación dura menos de una semana. Aunque hay casos en que reaparecen, en general las hemorroides se corrigen para siempre con la operación.

Victoria Bustos Mora, dueña de casa, 60 años.

• Padeció por muchos años enfermedad hemorroidal. “A los 20 años ya sufría este problema y cuando tuve a mi primer hijo los médicos me intervinieron, pero las hemorroides volvieron a aparecer, porque en esa época no existían las técnicas quirúrgicas que hay ahora”.

• “A pesar de los cuidados que siempre tuve, como comer mucha fruta y verdura y lavarme con agua después de ir al baño, en el último tiempo las molestias eran tan grandes que al final ya ni me sentaba. Mis hemorroides eran grado IV. Este verano fuimos al sur en auto con mi familia y para mí el viaje fue insoportable”.

• Al regresar de esas vacaciones optó por operarse. “Estuve un día en la clínica y me recuperé en una semana. Jamás sentí un dolor postoperatorio. Me cambió la vida”.