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| Pregunta: Frío para los desgarros |
| Pregunta respondida en Mayo de 2007 |
Para evitar que un desgarro –o lesión muscular– se transforme en una afección crónica, es fundamental el cuidado posterior de la lesión. Lo primero que hay que hacer es suspender la actividad física que provocó el desgarro y aplicar frío local, nunca calor, por 48 horas intermitentemente.
Más que el tipo de frío que se aplique, lo importante es que la piel lo tolere. Si se usa hielo, hay que envolverlo en una toalla. De no haber contraindicación, es bueno tomar un antiinflamatorio.
Aunque el dolor del desgarro pase, es sugerible consultar a un especialista, quien determinará si es necesaria la rehabilitación kinésica, estimará el tiempo de suspensión de la actividad física y prescribirá ejercicios de elongación para los músculos afectados. Cualquiera puede sufrir un desgarro, pero los más expuestos son los deportistas esporádicos que no elongan antes ni después del ejercicio.
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