Preguntas al doctor


Ibuprofeno y Paracetamol...USO Y ABUSO  
En el mundo entero son medicamentos de venta libre. Si se usan correctamente no tienen ningún riesgo para la salud, pero su abuso, en
niños como en adultos, puede acarrear problemas muy graves.
 
Con la colaboración del Dr. Roberto Dalmazzo A.
Departamento de Pediatría
Artículo publicado en la revista Vivir Más en Octubre de 2009
 
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  LAS INTOXICACIONES  
  INTOXICACIÓN  
  RESOLUCIÓN ISP  
  Ácido acetil salicílico   


Son tan comunes que ni siquiera nos preocupamos dónde los guardamos. Están por toda la casa y ante cualquier dolor o malestar, son la primera alternativa. Si los niños pasaron frío, si les duele la cabeza, si creemos que se van a resfriar o están “molidos” después de un día de deporte, el paracetamol y el ibuprofeno son la solución. Sus diferentes presentaciones, sus sabores y colores los han transformado en los favoritos de los menores pero no les hemos tomado su verdadero peso: una ingesta abusiva tiene consecuencias que ni siquiera sospechamos.

Vamos por parte. El PARACETAMOL es una droga segura y las dosis que se recomiendan con fines terapéuticos están lejos de las que se consideran tóxicas. Es un buen antitérmico (eficaz contra la fiebre), analgésico y tiene buena tolerancia (no cae mal). Sin embargo, su uso en niños debe estar restringido a una fiebre sobre 38,5º axilar y/o al tratamiento de algún dolor. “Hay personas que no creen en el paracetamol y aseguran que no sirve”, señala el pediatra intensivista de CLC, Roberto Dalmazzo. “Puede suceder que la dosis que se esté consumiendo sea baja, por lo tanto, subterapéutica. Cuando se administra la cantidad correcta, el paracetamol es muy eficiente”.

Otra de las creencias populares es que el paracetamol da sueño. Según el pediatra intensivista, ocurre que cuando a un niño se le da paracetamol se le quitan las molestias, por lo que puede dormir tranquilo. “No es que tenga un efecto hipnótico”, comenta.
El IBUPROFENO, por su parte, también es un buen antitérmico y analgésico. Lo que lo diferencia del paracetamol es que, además, es un antiinflamatorio más efectivo. Es muy eficiente, es seguro, tiene buena tolerancia y alivia molestias que el paracetamol no puede.
Sin embargo, pese a ser seguros y bien tolerados, tanto el paracetamol como el ibuprofeno pueden producir daños graves si se toman en grandes cantidades. El abuso de paracetamol lleva a una insuficiencia hepática aguda y el de ibuprofeno, daña los riñones y la médula ósea. “Es muy importante saber eso sí, que el uso correcto de ambas drogas no son acumulativas en el tiempo. Sí hay que respetar los intervalos necesarios: tomarlos cada 6 u 8 horas. Otro gran mito es que, por ingerirlos regularmente, sus efectos desaparecen”, aclara el doctor.

  LAS INTOXICACIONES

En niños, las intoxicaciones por paracetamol o ibuprofeno se dan más por la ingesta de jarabes o gotas. “Estos tienen buen sabor y aquí es donde se produce una dicotomía. Por una parte se les fabrica con un gusto agradable para que los niños se los tomen cuando están enfermos pero, médicamente, no debieran ser tan sabrosos para que no se conviertan en una atracción”, señala el pediatra. “Se debe tener mucho cuidado con los menores y los jarabes ya que ellos pueden tomarse un frasco entero. Y en cuanto a las gotas, hay que estar más atentos todavía ya que al ser más concentradas, los niños pueden alcanzar las dosis tóxicas con la ingesta de una cantidad menor”.
El problema es que una intoxicación por paracetamol no da síntomas inmediatos. No nos damos cuenta y después de un tiempo (más de 24 horas), se sufre de insuficiencia hepática. En ese momento, el daño ya está avanzado. Por esto, cuando se sospecha que alguien ha tomado mucho paracetamol o ibuprofeno, se le debe llevar de inmediato a un Servicio de Urgencia. Si ha pasado poco rato desde que lo ingirió –menos de una hora– y está consciente (no dormido), se le hace un lavado gástrico y se aspira. Si llega mas tarde, se le da carbón activado para que atrape lo que hay en el intestino, se hospitaliza y cuatro horas después se le toma un examen para ver el nivel de paracetamol en la sangre. Si es bajo, se da por terminado el proceso y se puede dar de alta. “Si el nivel es elevado, se le da un protector hepático. Este, si es recetado en forma precoz, podría salvar el hígado. Pero todo depende de la cantidad de medicamento que se haya tomado. Por otra parte, si se llega con el hígado dañado, la única solución es trasplantar… antes de que sea demasiado tarde”.

El abuso de paracetamol puede producir una insuficiencia hepática aguda, donde la única posibilidad de sobrevida es un trasplante. El abuso de ibuprofeno puede dañar los riñones y la médula ósea.

  INTOXICACIÓN

• La intoxicación por paracetamol es más común que la con ibuprofeno.
• En niños, la dosis adecuada de paracetamol es de 20 mg por kilo y una dosis tóxica es por sobre 150 mg por kilo (a cualquier edad y en una o varias dosis en poco tiempo).
• En el caso de los adultos, la dosis máxima recomendada es de cuatro gramos diarios, equivalente a ocho comprimidos de 500 mg. La ingesta de una dosis superior puede producir intoxicación.

  RESOLUCIÓN ISP

Según cifras oficiales, cada año se registran cerca de 300 intoxicaciones por la ingesta de paracetamol y la mitad de los afectados son niños. Por esta razón, el Instituto de Salud Pública (ISP) publicará una resolución que prohíbe el uso de saborizantes en el producto y exigirá que tanto los comprimidos como las gotas y jarabes vengan en envases seguros.

  Ácido acetil salicílico

Está proscrita en menores de doce años. ya que en algunos cuadros virales su uso se asoció a edema cerebral e insuficiencia hepática. Al suspenderse el uso de ácido acetil salicílico hubo una importante baja en la frecuencia de esta complicación.


¿QUÉ HACER?
PREVENCIÓN: Los medicamentos NUNCA pueden estar al alcance de los niños. Hay que sacarlos de veladores, clósets y de cualquier lugar que no esté bajo llave. Se debe prestar mucha atención cuando hay un niño enfermo en la casa, ya que, en esos casos, se suelen dejar los remedios a la mano, algo que puede ser grave si lo toma algún hermano.

SOSPECHA DE INGESTA: Si se cree que alguien ingirió algún remedio, lo primero que hay que hacer es acudir al Servicio de Urgencia con el afectado y los frascos o envases que dejó. Para efectos prácticos, siempre se asume que el envase estaba lleno de medicamento y que lo que falta –potencialmente– se consumió.
EL ABUSO DE PARACETAMOL PUEDE PRODUCIR UNA INSUFICIENCIA HEPÁTICA AGUDA, DONDE LA ÚNICA POSIBILIDAD DE SOBREVIDA ES UN TRASPLANTE. EL ABUSO DE IBUPROFENO PUEDE DAÑAR LOS RIÑONES Y LA MÉDULA ÓSEA.