Preguntas al doctor


Embarazos de alto riesgo: Una prueba superable  
Menos hijos, maternidad tardía y madres que por su edad tienen ciertos problemas de salud hacen que hoy los embarazos de alto riesgo sean una situación frecuente. Esta situación implica la existencia de condiciones que se presentan antes o durante el periodo de gestación, y que hacen que exista una mayor probabilidad de alteraciones, tanto en la madre como en su hijo. Estos dos testimonios muestran esa realidad.  
Con la colaboración del Dr. Alfredo Germain A.
Departamento de Obstetricia y Ginecología
Artículo publicado en la revista Vivir Más en Abril de 2006
 
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  Francis Monsalve:  
  Evelyn Fortín:  
  CEVIM  


  Francis Monsalve:

"Dios no sólo te da hijos… te los entrega en el momento exacto". Desde que nació Nicolás (9), mi hijo mayor, había tenido dos pérdidas de embarazos de cinco y seis meses. Por eso, éste estuvo lleno de temores; incluso no nos atrevimos a comunicarles a nuestros familiares la noticia hasta después de los tres meses.

Durante el embarazo estuve muy estresada con los medicamentos y con la carga emocional. Así llegué a CLC, con fuertes contracciones y muy angustiada. Dos semanas después volví a ingresarme. Mi matrona observó que mi guagua tenía muy poca actividad, lo que indicaba que algo estaba pasando. Así, una vez más me dejaron hospitalizada. Tres días después me operaron de urgencia y nació Vicente. La calidez y el profesionalismo del equipo médico nos dieron la confi anza necesaria para sobrellevar esta prueba. Fue una etapa muy difícil, en la que todo -en especial la fe- se ponen a prueba. Dios se manifiesta de las maneras más inesperadas, coloca a personas en tu vida como un medio para realizar su voluntad. Dios no sólo te da hijos, sino que te los entrega en el momento exacto.

  Evelyn Fortín:

"Tenía mucho miedo de que fuera igual que la vez anterior". Mi primer hijo estuve en cama desde el quinto mes de gestación hasta las 37 semanas. Con el segundo embarazo, desde el comienzo me empecé a sentir mal. El cansancio era demasiado. Me angustiaba el solo hecho de pensar en desplazarme. A los cuatro meses de gestación, una ecografía reveló filtración de líquido amniótico de la placenta. Ahí comenzó lo complicado. El feto murió por asfixia. Era terrible ir todos los días al médico a ver si mi guagüita estaba "preparada para salir". Fue una tortura psicológica. Después de esa triste experiencia, y luego de vivir unos meses en el extranjero con mi marido y mi hijo, me embaracé de nuevo. Tenía mucho miedo de que fuera igual que la vez anterior. Lo que hizo la diferencia fue el apoyo recibido constantemente por parte del equipo médico. Estaban pendientes de cada malestar. Gracias a ellos nació la Florencia, que ahora tiene ocho meses. Hoy está muy bien.

  CEVIM

El Centro Especializado de Vigilancia Materno-Fetal (CEVIM) es un nuevo concepto en la atención a pacientes con embarazos con dificultades y que requieren hospitalización. Aquí se pueden detectar a tiempo los eventos adversos y manejarlos adecuadamente.

Ocho piezas, equipadas con la más alta tecnología, están preparadas para recibir a las futuras mamás que presenten problemas para tener a sus hijos. Ahí son atendidas las 24 horas del día por un equipo entrenado para enfrentar este tipo de situaciones. Además, cuenta en forma permanente con equipos de monitorización no invasiva para ECG, oximetría de pulso y presión arterial.

Junto a eso, dispone de monitorización fetal, tanto electrónica como con ultrasonido doppler color.


   Los números
Antes de los 20 y después de los 35 años se producen la mayoría de los embarazos de alto riesgo o de alta complejidad obstétrica.

Según las estadísticas, el 25% de las chilenas de más de 35 años presenta alguna condición de salud que puede provocar problemas en la gestación, como obesidad, diabetes o presión arterial alta.