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| "Salvaron mi vida y la de mi hijo" |
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| Desde Viña llegó a Urgencia de CLC, con un poco más de 34 semanas de embarazo. Le diagnosticaron preeclampsia severa, por lo que fue derivada al Centro Especializado de Vigilancia Materno-Fetal (CEVIM). Tanto ella como su hijo Gabriel sobrevivieron. |
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Accesos directos
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Hasta el quinto mes de embarazo todo era normal. Trabajaba como periodista de la Armada en Valparaíso, iba todos los días al gimnasio, mi presión era normal y, en general, me sentía súper bien. Pero poco a poco me empecé a sentir cansada, con fuertes dolores de cabeza. Lo atribuí al sobrepeso y a los malestares propios del embarazo. Fui a control -en Viña del Mary pensaron que podía tener preeclampsia (hipertensión causada por el embarazo).
Me realizaron una serie de exámenes; todo parecía normal. Me dieron reposo relativo, podía trabajar pero caminar poco y descansar el máximo tiempo posible. |
El viernes 10 de junio cumplí 34 semanas de embarazo y salí de mi trabajo con permiso prenatal. El domingo siguiente me vine a Santiago, donde mis papás. Me sentía mal, muy hinchada y con fuertes dolores de cabeza. Al día siguiente no pude levantarme; no me entraban los zapatos, aunque eran dos o tres números más grandes. Como se trataba de mi primer embarazo, pensé que era parte de ese proceso, pero mis papás insistían que no era normal. Ya el miércoles me trajeron a Urgencia de CLC. Me evaluó un internista y después un obstetra, el doctor Alfredo Germain. Luego de ver los exámenes y hacer la evaluación correspondiente, me explicó, con mucha tranquilidad, que debía quedar hospitalizada en el CEVIM, un área de la Clínica especialmente creada para embarazos de alta complejidad.
Ese mismo día, a las nueve de la noche, me hicieron una cesárea y nació Gabriel. Pesó 1 kilo 970 gramos y midió 44 centímetros. Mis padres y mi marido estuvieron siempre a mi lado, apoyándome. |
| El lugar y el minuto preciso |
Esta historia tendría un fi nal muy distinto, y yo no lo hubiera podido contar, si no hubiera consultado. El doctor Germain, quien me atendió, me explicó que la preeclampsia es un cuadro que se logra controlar; pero hay casos -como el mío- en que por no detectarse a tiempo, puede provocar parálisis o problemas cerebrales a la madre, e incluso poner en riesgo vital a ambos.
Mi hijo Gabriel ya ha ido recuperando su peso. De a poco, con cuidado. Ahora estoy en Viña, con mi hijo y mi marido. Cada cierto tiempo, me acuerdo de mi llegada a la casa de mis papás, de mi hinchazón y de mi providencial estadía en Santiago. Allá nos salvaron la vida. |
¿Qué es el CEVIM?
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El Centro Especializado de Vigilancia Materno-Fetal (CEVIM) es un nuevo concepto en la atención a pacientes con embarazos con difi cultades y que requieran hospitalización. Ocho piezas, equipadas con la más alta tecnología, están preparadas para recibir a las futuras mamás que presenten problemas para tener a sus hijos. Ahí son atendidas las 24 horas del día por un equipo entrenado para enfrentar este tipo de situaciones. |
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