Para la realización de la endoscopía en niños, el médico utiliza cámaras de video especialmente diseñadas, así como instrumental endoscópico de pequeño calibre que puede introducirse sin complicaciones en el tubo digestivo.
Endoscopía Digestiva Infantil...TAMBIÉN ES COSA DE NIÑOS

Son múltiples los usos de la endoscopía digestiva en niños desde muy temprana edad, tanto para diagnósticos como para terapias.

Con la colaboración del Dr. Sergio Ceresa, Gastroenterólogo infantil de CLC.

Al igual como ocurre en otras especialidades, el desarrollo de la endoscopía digestiva pediátrica ha permitido el diagnóstico y tratamiento de patologías que antiguamente no se estudiaban en niños, convirtiéndose en una de las técnicas más utilizadas en el análisis de trastornos digestivos infantiles. Algo en lo que, sin duda, ha contribuido la formación de pediatras gastroenterólogos en el manejo de esta técnica y la fabricación de endoscopios cada vez más finos y con mayor resolución de la imagen.
“Si bien la endoscopía en niños lleva utilizándose más de treinta años, a medida que ha pasado el tiempo se ha ido perfeccionando el sistema, permitiendo estudios más detallados de los pacientes”, sostiene el doctor Sergio Ceresa, gastroenterólogo de CLC.
¿Cuáles son sus principales aplicaciones en niños? De acuerdo al especialista, dependiendo de si se trata de endoscopías digestivas altas (gastroscopías) o endoscopías digestivas bajas (colonoscopía), se pueden diagnosticar y/o tratar distintas patologías. “La gastroscopía resulta de gran utilidad en trastornos como vómitos recurrentes, dolor abdominal crónico, sangramientos por la vía digestiva alta, diarrea crónica y/o baja de peso, ya que podríamos encontrar una enfermedad por malabsorción”, explica el doctor Ceresa. En esos casos el endoscopio permite realizar una biopsia para estudiar el tejido (histología). También sirve cuando un menor ha ingerido un cuerpo extraño, ya sea monedas, pilas o agujas, pues mediante el endoscopio no sólo se puede saber de qué elemento se trata, sino también proceder inmediatamente a su extracción mediante pinzas especiales.
La colonoscopía, por su parte, puede indicarse en pacientes con rectorragia (hemorragia rectal), algo frecuente en niños con alergias alimentarias. También en cuadros inflamatorios intestinales (como enfermedad de Crohn o colitis ulcerativa), diarreas crónicas, baja de peso y presencia de pólipos. Estos últimos pueden ser extraídos en el mismo momento en que se detectan o bien se programa una extracción posterior.

SEGURIDAD A TODA PRUEBA

Una de las mayores aprensiones que tienen los padres frente a exámenes invasivos como la endoscopía tiene que ver con las posibles molestias y complicaciones que ésta puede ocasionar. Sin embargo, el doctor Ceresa asegura que el Centro de Endoscopía Digestiva de CLC cuenta con los máximos estándares de seguridad y calidad en la atención de sus pacientes. “Además de tener la mejor tecnología, contamos con un equipo de profesionales con años de experiencia en este tipo de procedimientos, lo cual nos permite ofrecer una atención más oportuna y segura. De hecho, cuando los casos lo ameritan, las decisiones respecto del mejor tratamiento a seguir se toman en conjunto”, subraya.
Para la realización de la endoscopía el médico utiliza cámaras de video especialmente diseñadas y lentes de pequeño tamaño, así como instrumental de pequeño calibre que puede introducirse en el tubo digestivo. En el caso de la gastroscopía, el endoscopio se introduce por la boca tras aplicar un anestésico local en la garganta, y en la colonoscopía se introduce por el ano, tras aplicar vaselina o crema lubricante y anestésica.
“En los adultos generalmente se piden 10 horas previas de ayuno, pero en niños sólo bastan seis a ocho, e incluso cuatro cuando son menores”. Respecto de la necesidad de sedar a los niños, el profesional advierte que en niños más chicos habitualmente se requiere anestesia general, para lo cual se cuenta en todo momento con el apoyo y supervisión de un médico anestesiólogo, quien antes, durante y después del procedimiento, vigila que todos los parámetros fisiológicos estén normales. En adolescentes, generalmente se requiere sólo sedación.
Cabe destacar que la mayor parte de este tipo de intervenciones se realiza en forma ambulatoria, para lo cual CLC cuenta con salas de recuperación especialmente acondicionadas, de donde los pacientes se van de alta sólo después de chequear que estén en óptimas condiciones. “En el caso particular de los niños, ellos pueden estar acompañados de sus padres para que cuando despierten de la anestesia no se sientan solos o asustados”, agrega el doctor Ceresa.

¿CÓMO FUNCIONA EL ENDOSCOPIO?

El endoscopio es un tubo de fibra óptica largo y flexible, con una cámara conectada a un video que permite ver el interior del tubo digestivo. En su interior contiene canalizaciones con las que se puede:

Inyectar aire o líquido para distender el tubo digestivo e inspeccionarlo, así como lavar la
zona inspeccionada.
Aspirar y tomar muestras de la superficie del tubo digestivo a estudiar.
Introducir micropinzas para la realización de biopsias y tomar muestras de tejido para su
estudio microscópico; extraer pequeños cuerpos extraños que se hayan ingerido accidentalmente o pólipos de la mucosa digestiva, cauterizar varices o lesiones hemorrágicas.
Introducir microtijeras y otras herramientas para realizar intervenciones en el esófago,
estómago o intestino (extracción de pólipos, tumores, etc.).

¿PARA QUÉ SIRVE LA ENDOSCOPÍA DIGESTIVA?

La endoscopía digestiva está indicada como prueba complementaria en el proceso diagnóstico de problemas del tubo digestivo, como tumores, malformaciones, pólipos, hemorragias, reflujo esofágico (esofagitis), sospecha de úlcera gástrica o duodenal, problemas de malabsorción o mala digestión de los alimentos.
Además, la endoscopía permite realizar intervenciones quirúrgicas en el interior del tubo digestivo, efectuar biopsia de los tejidos o realizar suturas, sin necesidad de abrir el abdomen y el tubo digestivo, reduciendo los riesgos y complicaciones, permitiendo una recuperación mucho más rápida del paciente.

Equipo de endoscopía digestiva infantil de CLC: doctores Andrés Vives, Mónica González, Sergio Ceresa, Germán Errázuriz.

 

  PARA TENER EN CUENTA...
De acuerdo al doctor Sergio Ceresa, gastroenterólogo de CLC, uno de los principales factores que ocasionan gastritis erosivas en niños, con dolor abdominal y sangramiento digestivo, es el uso frecuente de antiinflamatorios no esteroidales (AINES), como aspirina, naproxeno, ibuprofeno y diclofenaco sódico, entre otros. Por ello, la principal recomendación es evitar el abuso de este tipo de medicamentos y restringir su uso sólo cuando sean indicados por el médico.
 
 
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